OPERETA FLAMENCA PARA DOS MÁSCARAS Y UNA GUITARRA
Manuel y Concha repasan día tras día las últimas páginas del calendario que les tocó vivir. Sus vidas fluctúan entre el éxito y el olvido, entre las luces y las sombras de aquellos escenarios que vistieron de flamenco. A veces llega el reconocimiento, a veces sólo se ha soñado. Desdibujados por el paso de los años, sobreviven cada día con el alma del artista que reivindica, contra viento y marea, su dignidad. Divertida y entrañable, hace referencia a aquella Sevilla de los años 50 en la que el flamenco empezaba a ser un oficio de vida
La compañía desarrolla un trabajo de media máscara expresiva y flamenco con guitarra en directo, una propuesta para todos los públicos que habla de aquellos artistas flamencos, ya mayores, que intentan seguir viviendo de su arte. En ella conviven la técnica de la comedia del arte con con la exploración de nuevos lenguajes físicos y sonoros a través de la tradición del flamenco. Es divertida, sincera y entrañable. En ella se hace referencia a la Sevilla de los años 50 donde el flamenco comienza a ser una profesión, a través de los recuerdos y de la historia de Manuel y Concha, la pareja de ancianos protagonista. El reflejo de cantaores como el CHOCOLATE y CARACOL , o de las bailaoras antiguas como LA MALENA o LA MACARRONA, están patentes en el mundo del flamenco que se propone. Con gran delicadeza, se habla de la soledad de la gente mayor, del olvido de los artistas que intentan, contra todo pronóstico, seguir viviendo de su profesión con gran dignidad.