Con Miriam Díaz-Aroca al frente, la obra se adentra en los claroscuros de la fama con una mirada tan mordaz como entrañable. Inspirado en la imagen de Marilyn Monroe como «una actriz en una cuneta», el espectáculo reivindica a quienes conocen el vértigo del éxito y el desamparo del olvido. Santiago Escalante, autor y director de títulos como Legionaria y Madre Amadísima, construye una tragicomedia que recorre la historia reciente del espectáculo español y hollywoodiense desde una perspectiva andaluza, entre el glamour, las ambiciones frustradas y esa «lujosa miseria» que acompaña a la profesión artística. Con su característico sentido del humor, Escalante convierte las contradicciones de la fama en un retrato tan hilarante como revelador de la condición humana.
La protagonista, una actriz que parece haberlo vivido todo, repasa su disparatada existencia mientras prepara sus memorias en compañía de su asistente y bajo la implacable vigilancia de su madre. De una infancia marcada por los desvaríos familiares a los rodajes fallidos, el teatro, La Movida, los premios Goya y los fugaces destellos de gloria, su relato dibuja una trayectoria donde el triunfo y el fracaso se entrelazan sin remedio. Miriam Díaz-Aroca, vinculada a títulos como Belle Époque y Tacones lejanos, encarna a una mujer que se enfrenta a sus recuerdos con ironía y desgarro. Las cunetas de la gloria propone así una reflexión sobre la fragilidad del éxito y las segundas oportunidades, demostrando que la vida, como el teatro, puede ser tan divertida como trágica y que, a veces, caer en la cuneta también forma parte de la función.