30 FESTIVAL DE MÚSICA ANTIGUA DE ÚBEDA Y BAEZA (FEMAUB)
Lejos de los grandes centros musicales europeos, la ciudad de Charcas —conocida también como Chuquisaca, La Plata y la actual Sucre— desarrolla durante los siglos XVII y XVIII una tradición musical de notable riqueza y personalidad propia. Amores de Charcas: música colonial de la Catedral de Sucre propone descubrir este legado, fruto de una institución catedralicia que aspira a contar con repertorios de gran calidad para sus celebraciones litúrgicas y de un contexto geográfico que favorece la consolidación de una escuela local con rasgos distintivos. El programa reivindica así la importancia de los archivos musicales hispanoamericanos y cuestiona una visión del Barroco centrada exclusivamente en las grandes capitales europeas. Obras de José de Orejón y Aparicio, Juan de Araujo y Antonio Durán de la Mota abren un recorrido en el que la devoción, la expresividad vocal y el gusto teatral revelan la vitalidad de la creación musical en el antiguo territorio de Charcas.
Organizado en torno a imágenes y elementos de la naturaleza, el concierto transita por un universo simbólico en el que conviven el fuego, el aire, el agua y la tierra, con piezas como De la estrella más fija, atribuida a Tomás de Torrejón y Velasco; Atención a dos jilguerillos, vinculada a Manuel Mesa, y La florida montaña de Judea, de Blas Tardío de Guzmán. El programa incorpora también canciones y composiciones de carácter más vivaz, como Rompe cristales, pelícano amante, Militares del Amor y Al arma, afectos, antes de concluir con Cuatro sonoros cisnes, de Roque Ceruti. La variedad de autores y formas permite apreciar cómo los lenguajes musicales europeos se transforman al entrar en contacto con las realidades culturales americanas, dando lugar a una expresión artística singular.