La recuperación del patrimonio artístico permite redescubrir nombres esenciales de la historia de la pintura andaluza. El Museo presenta un lienzo recientemente restaurado por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico y atribuido a Juan de Espinal (1714-1783), una incorporación de especial relevancia para el conocimiento de la escuela sevillana del siglo XVIII. Discípulo de Domingo Martínez y continuador de la tradición murillesca, el pintor desempeñó un papel destacado en la evolución artística de este periodo. La obra constituye, hasta el momento, la única pintura conocida de Espinal en la provincia cordobesa, lo que convierte su exhibición en una oportunidad excepcional para acercarse a su legado y ampliar la mirada sobre la presencia de esta escuela pictórica en el territorio.
El lienzo representa a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la orden dominica, arrodillado ante la Virgen con el Niño en una aparición celestial rodeada de ángeles, algunos de ellos con instrumentos musicales. La escena alude a la tradición que vincula al santo con la entrega del rosario por parte de la Virgen, conocida como la Corona de rosas de Nuestra Señora. Su hábito blanco y negro remite a la pureza y la austeridad, mientras que el perro bicolor con una antorcha encendida en la boca evoca la iconografía de la orden dominica. Junto a estos elementos, un tallo de lirio apoyado sobre un libro cerrado simboliza la castidad y la devoción mariana.