CÍA. LA TARARA
¡Dios bendiga a Tiny! Es un homenaje a la figura de Tiny Tim, famoso cantautor estadounidense que alcanzó la fama a finales de 1960 por su característica voz en falsete y atípica personalidad. A pesar del desprecio de sus padres y las burlas de sus compañeros, Tiny está dispuesto a triunfar como cantante. Por un golpe de suerte termina apareciendo en un famoso late night, convirtiéndose en una gran estrella, a pesar de su extravagante aspecto físico y su comportamiento. Entonces conoce a su gran amor Miss Vicki. No obstante, todo empieza a torcerse cuando la fama del cantante comienza a deteriorarse. Tiny intenta todas las fórmulas para volver a resurgir y conseguir la fama, pero finalmente muere solo y arruinado.
El universo de Tiny Tim es tan surrealista y único que, para componer esta historia, tendremos en cuenta la época en la que triunfó 1960 y 1970 en la que entran desde el movimiento hippie hasta el movimiento punk de los 70. La estética de lo inclasificable, algo que no tiene lógica aparente, que consiste en fusionar conceptos y tendencias de todas las épocas. La época EMO de los 2000 tiene sentido al pensar en la figura de Tiny y Miss Vicky, dos outsiders con flequillos largos, con ideas románticas, incluso infantiles, que poseen un alo de melancolía gótica. El uso de ropa negra, con formas andróginas. El cuento gótico, cuya manera más idílica se ve representado en las películas del director Tim Burton, por su estética, se asimila quizás a su película Eduardo manostijeras y Beetlejuice. Haromy Korine también es un referente interesante para componer la dramaturgia del discurso de ¡Dios Bendiga a Tiny!