Ópera se camara
Para llevar la contraria a opiniones interesadas o mal informadas, la ópera se empeña en demostrar su vigencia. O, al menos, su extraordinaria voluntad de adaptación a nuevos formatos y lenguajes. Dentro de una trayectoria creadora arriesgada y nada convencional, la compositora Reyes Oteo ha dedicado especial atención a la relación entre música y palabra, al lenguaje como elemento generador. La clausura del amor explora las posibilidades de la declamación y el ritmo, explota la tensión que vive dentro de las palabras como fuente de conflicto dramático.
El origen de esta ópera de cámara se encuentra en un intercambio de palabras —más que en un diálogo convencional— escrito por el dramaturgo francés Pascal Rambert, en el que dos personajes se enfrentan a una ruptura sentimental inevitable.A partir de esa intensa confrontación emocional, Reyes Oteo construye una propuesta musical en la que las voces se integran con un reducido conjunto instrumental, dando lugar a texturas sonoras que intensifican la vivencia íntima de los personajes y mantienen la continuidad del drama. Se trata de una creación de gran exigencia interpretativa y fuerte impacto emocional para el público, que demuestra cómo la ópera, tanto en el pasado como en la actualidad, sigue siendo un vehículo para expresar las emociones más profundas del ser humano.