XVII FESTIVAL DE LA GUITARRA DE SEVILLA
La guitarra protagoniza una jornada de contrastes en Sevilla con dos recitales que recorren caminos muy diferentes, pero unidos por una misma voluntad de explorar las posibilidades expresivas del instrumento. Por un lado, la eslovena Klara Tomljanovic, ya conocida por el público del festival, propone en Ecos contemporáneos de la floresta un diálogo entre distintas voces de la creación reciente y la tradición latinoamericana. Obras de Vito Žuraj, José María Sánchez-Verdú y el sevillano Alberto Carretero —cuyo Oud busca un sonido de guitarra impregnado de la música andalusí— conviven con Un sueño en la floresta, una de las páginas más evocadoras del repertorio de Agustín Barrios Mangoré. Un programa que encuentra en el color, la resonancia y el silencio un espacio común para lenguajes separados por generaciones y geografías.
En paralelo, el cordobés Álvaro Toscano, ganador del Concurso Internacional de Guitarra Francisco Tárrega de Benicàssim, mira hacia el siglo XIX en Un sueño en los salones románticos. Su recorrido parte de la Sonata Romántica de Manuel Ponce, homenaje a Schubert, y continúa con cuatro conocidas páginas de Tárrega —Adelita, Marieta, Mazurka en Sol y Sueño— antes de desembocar en las Pièces Caractéristiques de Federico Moreno Torroba. Así, la jornada establece un sugerente juego de espejos entre la guitarra de hoy y aquella que encontró en los salones románticos un espacio privilegiado para la intimidad y la expresión.