Andalucía ocupa un lugar central en la construcción de la imagen que, dentro y fuera de España, se ha asociado durante generaciones a lo español. La exposición revisa ese proceso a partir de la representación artística de la región desde el siglo XIX. El interés de viajeros, pintores y creadores por sus paisajes, costumbres y formas de vida contribuye a fijar una serie de imágenes que terminan trascendiendo su origen para convertirse en símbolos de identidad nacional.
La muestra reúne obras que permiten observar las distintas maneras en que ese imaginario se construye y evoluciona. La Andalucía pintoresca y exótica convive con otras representaciones más críticas, alejadas de la visión idealizada que convierte sus tradiciones en un decorado. Entre ambas posiciones aparece un amplio abanico de interpretaciones en las que el folclore puede funcionar como expresión cultural, elemento de reivindicación, recurso comercial o motivo para cuestionar una identidad convertida en estereotipo.
Uno de los aspectos que aborda la exposición es precisamente la responsabilidad de los artistas españoles en la creación y difusión de estas imágenes. El relato no se limita a analizar la mirada de quienes llegan desde fuera, sino que incorpora la perspectiva de los propios creadores del país, que a lo largo de casi dos siglos participan activamente en la definición de lo andaluz. Las obras reunidas permiten seguir ese diálogo entre tradición y ruptura, entre la voluntad de preservar determinadas señas de identidad y el deseo de ofrecer una imagen distinta y contemporánea.
¡Olé! propone, en definitiva, mirar de nuevo aquellos elementos que se han convertido en emblemas de una determinada idea de Andalucía: el flamenco, los toros, las guitarras, las mantillas, los abanicos o los tipos populares. Tras ellos se descubre un imaginario mucho más complejo, construido a través de interpretaciones, apropiaciones y transformaciones sucesivas. La exposición convierte así estas representaciones en punto de partida para reflexionar sobre cómo el arte participa en la creación de identidades y sobre la distancia que puede existir entre una cultura y la imagen que se proyecta de ella.