¿Qué ocurre cuando el amor irrumpe en una vida que ha dejado de creer en lo extraordinario? La obra parte de esta pregunta para explorar el enamoramiento como una experiencia capaz de sacudir las certezas y devolver la capacidad de imaginar otros mundos posibles. Su protagonista, una mujer que atraviesa la mediana edad desde el escepticismo y la apatía, descubre en la llegada de un nuevo amor un acontecimiento tan inesperado como un avistamiento ovni o un contacto extraterrestre. Entre la autoficción y la ciencia ficción, la obra convierte la experiencia amorosa en una aventura de conocimiento y reivindica el pensamiento mágico frente a una sociedad marcada por el individualismo y el miedo a asumir riesgos emocionales.
Con una propuesta escénica que combina la palabra, la música y el movimiento, Velasco construye un monólogo polifónico que rinde homenaje al rock espacial de David Bowie y amplía sus posibilidades expresivas mediante música en directo, versiones de Bambino y Massiel, coreografías y recursos audiovisuales basados en hologramas y animaciones digitales. La danza contemporánea convive con el imaginario pop en una puesta en escena donde la iluminación y la dimensión plástica adquieren un papel fundamental. El resultado es una experiencia teatral que desdibuja las fronteras entre realidad y ficción para trasladar al escenario la extrañeza, el vértigo y la fascinación de enamorarse.
El reconocimiento de la crítica avala la singularidad de una propuesta seleccionada por Babelia, de El País, y La Lectura, de El Mundo, entre las diez mejores obras del año, y distinguida con el Premio Godot a la Mejor Autoría Original. Su creadora, María Velasco, ha recibido además el Premio Nacional de Literatura Dramática en 2024, consolidando una trayectoria vinculada a la exploración de nuevos lenguajes escénicos.