CIRCUITO ANDALUZ DE PEÑAS FLAMENCAS
Hay bailaores que interpretan el flamenco y otros que lo convierten en una forma personal de expresión. Rafael Campallo pertenece a esta segunda estirpe. Nacido en Sevilla en 1974, ha construido un lenguaje propio en el que la precisión técnica, la naturalidad del movimiento y la hondura expresiva conviven con un profundo respeto por la tradición. A los once años comienza su formación con José Galván y la amplía junto a Manolo Marín, con quien participa en A contratiempo. Apenas cinco años después, ya actúa en solitario y como artista invitado en escenarios de España y Japón. Su trayectoria se afianza en los tablaos sevillanos Los Gallos y El Arenal, y en 1992 da un paso decisivo al incorporarse a Azabache, el espectáculo de la Exposición Universal de Sevilla, y al montaje Tango, de María Pagés, presentado en la Bienal de Flamenco.
La consagración llega en 1996, cuando participa en Por aquí te quiero ver, de Manuel Soler, y La raíz del grito, de Manuela Carrasco, además de incorporarse a la Compañía Andaluza de Danza bajo la dirección de Mario Maya. En 1999 obtiene el premio El Desplante del Festival Internacional del Cante de las Minas, en La Unión, y colabora con el guitarrista Vicente Amigo, una relación artística que se prolonga en el tiempo. Desde entonces, su baile ha recorrido festivales y teatros internacionales, del Metropolitan Museum de Nueva York a los festivales de Mont-de-Marsan, Albuquerque y Jerez, sin perder el vínculo con Sevilla y su tradición flamenca. Proyectos como Trilogía, junto a Andrés Marín y El Torombo; Campallerías; Al compás de Soler; Horizonte, y Triana, la otra orilla, junto a Adela Campallo, revelan su inquietud creativa y su capacidad para dialogar con distintas generaciones y sensibilidades del baile.
Bailaor, coreógrafo y maestro, Rafael Campallo mantiene viva una búsqueda artística en la que el conocimiento de la escuela sevillana se conjuga con una personalidad escénica inconfundible. Su trabajo como solista ha encontrado también expresión en La Punta y la Raíz, un paseo por el baile de Sevilla, dirigido por Rafaela Carrasco para la XVII Bienal de Flamenco, mientras que su labor docente en la academia de flamenco Manuel Betanzos, en Sevilla, prolonga su compromiso con la transmisión del arte jondo. Entre el escenario y la enseñanza, Campallo reivindica un flamenco que evoluciona sin renunciar a sus raíces: un baile de líneas nítidas, compás preciso y emoción contenida que confirma, en cada proyecto, la singularidad de su sello propio.