FESTIVART 2026
¿Qué queda de una persona cuando su mundo se derrumba? La obra propone un viaje escénico a través de la memoria, la identidad y la posibilidad de reescribir la propia historia. Su protagonista, Nomen Nescio —«sin nombre»—, contempla los restos de su hogar en un relato que se repite en bucle y que le ofrece, una y otra vez, la oportunidad de empezar de nuevo. A través de su relación con la casa y los objetos que la habitan, el personaje despliega sus distintas máscaras y revela las contradicciones que lo definen: fortaleza y vulnerabilidad, ternura y crueldad, capacidad para lo mejor y para lo peor. Una figura sin identidad concreta que, precisamente por ello, puede representar a cualquiera y convertir las ruinas de su espacio íntimo en un espejo de la experiencia humana. La obra explora así la tensión entre aquello que nos construye y lo que nos quiebra, entre el peso del pasado y la posibilidad de transformar el presente.
Al frente de este universo creativo se encuentra Álvaro Medina, formado en danza contemporánea, canto y teatro, y participante en el 26.º Laboratorio Internacional de Investigación Teatral TNT. Su recorrido combina la interpretación y la dirección escénica, con trabajos como Dulce vacío y la propia El (des)orden de las cosas, además de su participación como actor en Divinas palabras, de Valle-Inclán, con la compañía Atalaya. Esta trayectoria, vinculada a la exploración de distintos lenguajes expresivos, encuentra en la propuesta un espacio para investigar la dimensión física y emocional del personaje y su relación con el entorno. La casa derruida deja de ser un simple escenario para convertirse en depositaria de recuerdos, conflictos y posibilidades, mientras el movimiento entre el orden y el caos dibuja el proceso de quien intenta comprenderse a sí mismo.