De su paso por Operación Triunfo 2023 a la construcción de una identidad musical propia, la artista afronta una nueva etapa con Génesis, su primer álbum. Nacida en Minsk en 2005, de origen ucraniano y residente en Madrid, Ruslana ya apuntaba desde niña hacia los escenarios, aunque en su presentación en la Gala 0 del programa reivindicaba también su vínculo con Canarias, donde asegura tener «el alma». La música convive en su formación con otras disciplinas como la interpretación, la moda y el baile, mientras cursa Bachillerato de Artes Escénicas. Una vocación multidisciplinar que encuentra ahora en su primer trabajo discográfico un espacio para definirse más allá de la televisión.
La relación de Ruslana con la música comienza mucho antes de su llegada a OT. Durante su infancia intenta representar a Bielorrusia en Eurovisión Junior en 2016 y 2017 y, en 2019, forma parte del equipo de Rosario Flores en La Voz Kids. Aquellas primeras experiencias van dando forma a una trayectoria que desemboca en Génesis, concebido como reflejo de su evolución personal y artística. El álbum parte de diferentes influencias y evita quedar encerrado en un único registro, con canciones como Lokademas, su primer single, que se acercan al pop, y otras como La Balada o Quién Soy, que exploran un territorio más íntimo.
Pero es el pulso rockero el que adquiere un peso especial en buena parte del disco y marca una de las principales señas de identidad de esta nueva etapa. Génesis funciona así como una carta de presentación en la que Ruslana combina estilos, intensidades y referencias sin renunciar a la búsqueda de una voz propia. Más que un punto de llegada, el álbum plantea el comienzo de un recorrido en el que la artista continúa explorando las posibilidades de su lenguaje musical y consolidando una personalidad escénica que encuentra en la mezcla de disciplinas y sonidos una de sus principales fortalezas.