El cantante es una figura esencial de la música española y uno de los artistas que mejor ha sabido tender puentes entre el flamenco, el rock y una sensibilidad propia e inconfundible. Inició su trayectoria en 1977 como integrante de Veneno, junto a Rafael y Raimundo Amador. Aquel experimento de libertad y mestizaje musical fue breve, pero su impacto resultó decisivo para toda una generación. En 1982 emprendió su carrera en solitario con Seré mecánico por ti, un debut celebrado por la crítica que desconcertó al gran público con una forma de cantar a medio camino entre lo surrealista y lo naíf. Tras varios trabajos que no obtuvieron inicialmente el reconocimiento esperado, el encuentro con Santiago Auserón, de Radio Futura, propició un punto de inflexión: Échate un cantecito (1992), convertido con el tiempo en uno de los discos fundamentales del pop español contemporáneo.
Más de cuatro décadas después de sus comienzos, Kiko Veneno continúa explorando nuevos territorios creativos. El artista ha iniciado una nueva etapa junto a Subterfuge Records, sello con el que prepara un próximo álbum para 2026. Como muestra de esta renovada trayectoria, en diciembre de 2025 publicó Kiko Veneno en La Carbonería (en vivo), un disco acústico registrado en este histórico espacio sevillano, que reúne siete canciones: «Guitarrita», «No me encontraba bien», «Helicrisum», «Soy un clásico», «Olivia», «Precisamente» y «Puentes Romanos».
Su música sigue avanzando sin renunciar a esa identidad singular que lo convirtió en uno de los nombres imprescindibles de la música popular española: una mezcla de libertad, riesgo y emoción que, más de cuarenta años después, continúa plenamente vigente.