El programa propone una aproximación transversal a cinco siglos de intercambios, desde la arquitectura de la Nueva España y la circulación de modelos constructivos hasta la modernidad, el exilio, la vivienda y los desafíos actuales de la conservación patrimonial y la planificación urbana. La apertura tiene lugar el miércoles 28, a las 17.30 horas, en el Pabellón de México de la Exposición Iberoamericana de 1929, edificio que actualmente alberga dependencias universitarias y que constituye un marco especialmente significativo para abordar las relaciones entre España y América Latina. Allí, el profesor de la Universidad de Sevilla Víctor Pérez Escolano imparte la conferencia inaugural, La arquitectura de México… y España. Historia e historiografía en común. La jornada incluye también la apertura de la exposición México: historia, arquitectura, ciudad y territorio, integrada por fondos de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla, que permite acercarse documentalmente a la evolución de los espacios y las ciudades mexicanas.
Las sesiones de investigación continúan el jueves 29 de octubre en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla, mientras que el viernes 30 el protagonismo corresponde al Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla (CICUS), sede de las últimas ponencias y de la conferencia de clausura. A las 19.00 horas, el escritor Juan Villoro ofrece México: una ciudad en busca de tierra firme, una reflexión que amplía el diálogo entre arquitectura, ciudad y cultura. El congreso contempla además una visita al Archivo General de Indias, cuyos fondos documentales constituyen una fuente esencial para investigar los vínculos históricos entre España y América. La combinación de sesiones académicas, patrimonio documental y reflexión cultural permite abordar la arquitectura no solo como disciplina técnica, sino también como expresión de los procesos históricos y sociales que modelan los territorios.
La participación de Ulysseus refuerza la dimensión internacional de una cita que apuesta por la cooperación universitaria, la investigación conjunta y el intercambio de conocimientos entre comunidades académicas. En este contexto, Sevilla se convierte en punto de encuentro para revisar una historia arquitectónica compartida desde perspectivas diversas, identificar influencias mutuas y plantear nuevas líneas de investigación sobre el patrimonio y el desarrollo urbano. Más allá de la revisión del pasado, México y España: cinco siglos de arquitectura para una historia en común invita a pensar cómo ese legado continúa presente en las ciudades, los edificios y las formas de habitar, y qué herramientas ofrece para afrontar los retos contemporáneos.