Un viaje inolvidable por los palos del flamenco. Funciones todos los días del año.
El espectáculo flamenco diario de Teatro Flamenco Sevilla reúne lo mejor del flamenco de raíz con la visión más actual de este arte, mostrando la esencia del flamenco sobre las tablas de un teatro.
Sobre el escenario, un cuadro flamenco de 7 artistas combina durante 60 minutos los tres pilares del flamenco, el cante, el baile y la guitarra, haciendo un recorrido por los diferentes palos flamencos, además de un conmovedor e íntimo solo de guitarra.
Dentro de una cuidada y dinámica puesta en escena, ‘Pasión’ se presta a la plena expresión del artista, que con cada nota, cada paso o cada quejío, refleja los sentimientos y las emociones del ser humano. Esta improvisación, elemento esencial del flamenco, hace que cada noche el público viva una experiencia única, llena de momentos irrepetibles.
Duración: 60 minutos
Durante septiembre, Teatro Flamenco Sevilla incorpora a su espectáculo habitual Pasión la presencia de cuatro destacados intérpretes invitados: María Moreno, Rafael Campallo, Estela Alonso y Juan José Villar. La iniciativa amplía la programación del espacio coincidiendo con la celebración de la Bienal de Flamenco de Sevilla, una de las grandes citas internacionales del género, y permite acercar al público distintas generaciones, escuelas y maneras de entender el baile flamenco.
La propuesta resulta especialmente interesante porque Pasión mantiene su carácter de espectáculo estable, pero incorpora en determinadas funciones la personalidad artística de intérpretes que cuentan con trayectorias propias y lenguajes diferenciados. El resultado es un espectáculo abierto a la transformación, donde la estructura general convive con la capacidad de cada artista para aportar su propio temperamento, técnica y experiencia sobre el escenario.
La primera invitada es María Moreno, que participa en Pasión del 4 al 6 de septiembre. La bailaora gaditana, nacida en 1986, representa una de las voces más reconocibles de la generación contemporánea del flamenco andaluz. Su formación pasó por el Conservatorio Profesional de Danza de Cádiz y por el aprendizaje con maestros como Javier Latorre, Rafaela Carrasco, Antonio Canales y Eva Yerbabuena.
En sus primeros años profesionales formó parte de compañías como las de Eva Yerbabuena y Miguel Poveda, además de colaborar con numerosas figuras del cante y el baile. Su trayectoria en solitario comenzó a adquirir especial relevancia con Alas del recuerdo, propuesta que le proporcionó el Premio Artista Revelación del Festival de Jerez en 2017. Un año después presentó De la Concepción en la Bienal de Flamenco de Sevilla, obteniendo el Giraldillo Revelación. Posteriormente recibió un segundo Giraldillo por More(No)More.
Su baile parte de la tradición, pero no permanece encerrado en ella. La propia trayectoria de Moreno refleja una búsqueda constante de nuevas formas de expresión, en la que la libertad corporal y la actualización de los códigos flamencos adquieren un papel fundamental. Su presencia en Pasión aporta, por tanto, una mirada contemporánea construida desde un profundo conocimiento de las raíces.
Rafael Campallo será el siguiente invitado, con actuaciones los días 12, 13 y 16 de septiembre. Bailaor y coreógrafo de amplia trayectoria, está vinculado a una generación de artistas que contribuyó a renovar el lenguaje escénico del flamenco sin desvincularlo de sus fundamentos tradicionales.
Campallo se ha formado junto a maestros de referencia y ha desarrollado una carrera estrechamente relacionada con la creación coreográfica, la interpretación y la enseñanza. Ha trabajado junto a figuras como María Pagés y Manuela Carrasco, además de participar en diferentes etapas de la Compañía Andaluza de Danza. Su trayectoria incluye espectáculos propios como Don Juan Flamenco, Puente de Triana y Puro, y una presencia continuada en grandes citas del calendario flamenco.
También ha desarrollado una importante labor docente, vinculada entre otros espacios a la Fundación Cristina Heeren, lo que refuerza su papel como transmisor de conocimientos y estilos entre generaciones. Su relación con la escena sevillana y con la Bienal convierte especialmente significativa su incorporación a Pasión durante esta edición.
Los días 19 y 20 de septiembre llegará al escenario Estela Alonso, una artista que aporta una perspectiva diferente al programa al situarse en el punto de encuentro entre flamenco, danza española y escuela bolera.
Nacida en Madrid en 1991, Alonso se formó en el Real Conservatorio Profesional de Danza Mariemma y, antes de incorporarse al Ballet Nacional de España en 2015, trabajó con compañías como las de Antonio Márquez, Daniel Doña, Rojas y Rodríguez y Emilio Ochando. En la actualidad es bailarina solista del BNE.
Su trayectoria también está marcada por la creación propia. En 2013 recibió el premio Bailarina Sobresaliente del Certamen de Coreografía de Danza Española y Flamenco de Madrid por A mi manera, trabajo que posteriormente evolucionó hacia A mi manera 2.0. Esta propuesta reivindica la escuela bolera desde una perspectiva actual, poniéndola en diálogo con ritmos flamencos y danza contemporánea. En 2025 obtuvo el Premio Artista Revelación del Festival de Jerez por este trabajo.
Su presencia en Pasión introduce así un elemento especialmente enriquecedor: la posibilidad de contemplar cómo la escuela bolera y la danza española pueden dialogar con el flamenco sin perder su identidad. Es también una muestra de la amplitud del universo coreográfico español y de las conexiones históricas que existen entre sus diferentes lenguajes.
El ciclo de invitados se cierra con Juan José Villar, que participa en Pasión los días 28 y 29 de septiembre. Vinculado a una reconocida saga flamenca, Villar pertenece a una tradición familiar en la que el conocimiento del baile y de la escena se transmite de generación en generación.
Su trayectoria profesional comenzó muy temprano y desde niño desarrolló una importante relación con los escenarios internacionales. Ha actuado en tablaos de referencia y ha compartido escenario con figuras como Farruquito, Juana Amaya y Belén López. A su faceta como bailaor suma la de percusionista, una combinación que amplía sus recursos rítmicos y su relación con la música.
Ha participado además en proyectos internacionales como LUXE FLAMENCO, con presencia en Estados Unidos y México, y en producciones vinculadas a Japón. Esta doble condición de intérprete y músico le permite aproximarse al flamenco desde una perspectiva especialmente rítmica, en la que el compás, la percusión y el movimiento mantienen una relación muy estrecha.
La presencia de María Moreno, Rafael Campallo, Estela Alonso y Juan José Villar permite que Pasión se convierta durante septiembre en un pequeño mapa de las diferentes formas que puede adoptar hoy el flamenco. Moreno representa la evolución contemporánea desde las raíces; Campallo aporta la experiencia de una trayectoria ligada a grandes compañías, creación y enseñanza; Alonso amplía el diálogo hacia la escuela bolera y la danza española; y Villar conecta la tradición familiar con la experiencia internacional y el sentido rítmico.
Esta diversidad resulta especialmente apropiada en el contexto de la Bienal. El flamenco no es un lenguaje inmóvil, sino una manifestación artística que se transforma cada vez que un intérprete la hace suya. Mantiene estructuras, palos, técnicas y códigos transmitidos durante generaciones, pero también incorpora nuevas miradas, experiencias y formas de ocupar el escenario.
En ese equilibrio entre memoria y renovación reside buena parte de su vitalidad. Y precisamente ahí encuentra Pasión una de sus principales fortalezas: ofrecer una estructura escénica reconocible y, al mismo tiempo, permitir que cada artista invitado introduzca su personalidad y su manera particular de entender el baile.
La dirección artística del Teatro Flamenco Sevilla corresponde a José Galvañ, bailaor malagueño que desarrolla su trabajo desde la combinación de tradición e innovación escénica. Su propuesta mantiene viva la esencia del tablao y el espacio para la improvisación, incorporando recursos contemporáneos de iluminación, vestuario y puesta en escena. En este contexto, la llegada de los cuatro invitados durante la Bienal refuerza precisamente esa idea de un flamenco vivo, cambiante y abierto a diferentes generaciones y lenguajes.
Así, Pasión se suma a la intensa actividad flamenca que Sevilla vivirá durante septiembre, no como una programación paralela ajena a la Bienal, sino como otro espacio desde el que contemplar la riqueza y diversidad del flamenco actual.