DANZA EN EL CAAC
El ciclo llega a su última jornada con dos propuestas que, desde lenguajes y territorios muy diferentes, vuelven a situar el cuerpo en el centro de la creación contemporánea. Olga Santín, desde Cataluña, presenta Cantilación, una investigación abierta que relaciona movimiento y canto a partir de formas de la tradición oral, especialmente el pregón. El cuerpo aparece como paisaje y como espacio de escucha, en una pieza que se transforma en función del lugar y del encuentro con cada contexto.
Desde Andalucía, Rosa Romero propone Soy un baile, una exploración del cuerpo como materia capaz de transformarse y escapar de las formas que lo condicionan. Entre el estriptis, el transformismo, el folclore y la ficción, la creadora gaditana imagina otras posibilidades de existencia para un cuerpo que busca dejar de ser objeto para convertirse en movimiento, sonido y presencia. La pieza recibe los premios de la Asociación de Profesionales de la Danza de Andalucía a Mejor Espectáculo Revelación y Mejor Intérprete.
Dos trabajos que, desde perspectivas opuestas pero complementarias, ofrecen un cierre especialmente significativo para el ciclo: un cuerpo que escucha y un cuerpo que se transforma; un cuerpo vinculado a la memoria y otro empeñado en inventar nuevas formas de existir. En ambos casos, bailar significa investigar aquello que el cuerpo puede llegar a ser.