El humor en danza
Les Ballets Trockadero de Monte Carlo propone una forma de humor inteligente que consiste en tomar con ironía incluso los aspectos más serios y solemnes de la danza clásica. Esta actitud permite aligerar el peso de la tradición y observar desde otra perspectiva aquello que suele considerarse intocable. Cada una de sus producciones supone una revisión fresca de los códigos y estereotipos del ballet académico.
La compañía, fundada en Nueva York por bailarines formados en la técnica clásica, lleva más de medio siglo reinterpretando el repertorio con ingenio y parodia. El espectáculo que presentan en el Teatro de la Maestranza es una muestra clara de esa irreverencia ya legendaria de los “Trocks”.
El programa incluye cuatro coreografías inspiradas en obras muy conocidas del ballet clásico y romántico. El lago de los cisnes, Go for Barocco (con música de Johann Sebastian Bach), La muerte del cisne y Paquita de Minkus y Petipa son relecturas deformadas que llevan la parodia al extremo. Para que este tipo de humor funcione, es necesario un conocimiento profundo del original, un altísimo nivel técnico y, sobre todo, un amor genuino por la danza, además de un público dispuesto a disfrutar riéndose de los grandes clásicos.