La obra propone una comedia negra de marcado carácter andaluz y costumbrista que se mueve entre el humor, el absurdo y el drama. Su protagonista, Chico, es un hombre de 55 años con una forma particular de enfrentarse al mundo que, tras la muerte de su madre, a quien ha cuidado durante años, decide que ha llegado el momento de rehacer su vida. A partir de esta situación, la historia acompaña al personaje en una particular odisea marcada por las dificultades cotidianas, los desvaríos y una realidad que en ocasiones resulta tan cómica como dolorosa.
Con una mirada tierna, pero también ácida, la propuesta explora esa fina frontera en la que una situación puede provocar la risa y, al mismo tiempo, revelar un trasfondo profundamente humano. El espectáculo se construye desde el hiperrealismo y el costumbrismo para acercarse a un personaje vulnerable que intenta encontrar su lugar después de un cambio vital decisivo. Ignacio Andreu es el autor y protagonista de la pieza, dirigida por Javi Berger, con iluminación y sonido de Lolo Conde y cartel y fotografía de Luis Castilla.
La propuesta adquiere además un significado especial al coincidir con el 25 aniversario de la compañía, que alcanza con este montaje su duodécima producción. Para celebrar la trayectoria recorrida, la formación recupera a Chico, su primer personaje, y lo sitúa nuevamente en el centro de la escena, incorporando referencias y elementos procedentes de otros espectáculos de la compañía. La obra recupera también la técnica de la máscara contemporánea, una de las señas de identidad de su recorrido artístico, para construir un homenaje a sus propios orígenes y, al mismo tiempo, ofrecer una nueva mirada sobre un personaje que regresa con la intención de comenzar de nuevo.