Un viejo desván se convierte en el punto de partida de este espectáculo familiar que recupera los cuentos tradicionales para acercarlos a las nuevas generaciones desde una mirada lúdica y contemporánea. El espacio está lleno de objetos antiguos que, al combinarse, despiertan historias, recuerdos y emociones. Desde ese particular rincón de la memoria surgen relatos como Pepita la Camisona, Blancanieves se cansó, Caperucita y el Lobo de mar, Los 7 cabritillos y la mano muerta o La Luna de galleta, en una propuesta que invita a jugar y a redescubrir el valor de la narración oral.
La obra plantea los cuentos de hadas como parte de una memoria colectiva que se transmite de generación en generación. El desván funciona así como un espacio imaginario donde conviven objetos, personajes y recuerdos, permitiendo que las historias conocidas se transformen y adquieran nuevas lecturas. La propuesta busca despertar emociones a través del juego, la imaginación y la sorpresa, y convierte al público en acompañante de un recorrido por relatos que mantienen su capacidad de fascinar con el paso del tiempo. Pepa Muriel firma la autoría y la dirección, mientras Eva Gallego protagoniza el espectáculo.
La puesta en escena cuenta con la participación de Néstor García en la parte técnica de luz y sonido, y con una escenografía creada por La Mari, José Pipió y Escenoteca Arte y Educación. El proyecto incorpora además las voces en off de Claudia Roca y Pepita Ramírez y un trabajo de micro mapping desarrollado por José María Roca. La propuesta recibió el Premio ‘Alcides Moreno’ a los mejores artificios escénicos en el Festival de Teatro para Niñas y Niños de La Rinconada en 2018 y obtuvo una nominación a Mejor Espectáculo Familiar en los Premios Lorca de Teatro Andaluz del mismo año. También figura entre los espectáculos recomendados por la Red Nacional de Teatros y Auditorios de Titularidad Pública.
El desván de los hermanos Grimm forma parte del recorrido de Escenoteca Arte y Educación, compañía sevillana fundada en 2002 con el propósito de unir creación artística y educación. Su trabajo se centra especialmente en el público infantil y juvenil, con una apuesta por la narración oral, las experiencias sensoriales y la creación de propuestas escénicas que combinan entretenimiento y aprendizaje. Desde esta perspectiva, la compañía desarrolla un lenguaje propio en el que la dimensión pedagógica surge a partir del juego y la experiencia teatral.