La música de cámara también puede convertirse en una aventura divertida. Con cuerdas… ¡y a lo loco! propone descubrir el universo del cuarteto de cuerda desde el humor, la participación y una puesta en escena tan disparatada como didáctica. Almaclara Pedagógica convierte al público en protagonista de un concierto en el que cada instrumento encuentra su momento para explicar su función dentro del conjunto, al tiempo que diferentes piezas musicales, desde el repertorio clásico hasta bandas sonoras y canciones actuales, se suceden sobre el escenario. El resultado es una experiencia pensada para acercar la música de una manera entretenida, comprensible y participativa a públicos de todas las edades.
Estrenado en 2011, Con cuerdas… ¡y a lo loco! continúa recorriendo los escenarios y acercando las posibilidades sonoras y expresivas del cuarteto de cuerda a los más pequeños, sus familias y el profesorado. La propuesta combina interpretación y divulgación para mostrar cómo dialogan entre sí el violín, la viola y el violonchelo, cuáles son sus características y qué papel desempeña cada uno dentro de la formación. Sobre el escenario, Inés Montero (violín I), Irene Fernández (violín II), Marta González (viola) y Beatriz González Calderón (violonchelo) dan vida a un espectáculo que utiliza el humor y la interacción como herramientas para despertar la curiosidad y favorecer una primera aproximación a la música de cámara.
La propuesta se integra en la vertiente pedagógica de Almaclara, que desarrolla además conferencias, cursillos, clases magistrales y talleres formativos vinculados al aprendizaje musical. Estas iniciativas complementan la formación y favorecen el contacto directo con la interpretación, ofreciendo nuevas vías para conocer y disfrutar de la música. Así, eñ espectáculo mantiene su vocación de acercar el repertorio y los instrumentos de cuerda a las nuevas generaciones mediante una experiencia en la que aprendizaje, participación y entretenimiento van de la mano. Una invitación a descubrir que detrás de un cuarteto de cuerda hay mucho más que cuatro instrumentos: hay diálogo, ritmo, emoción y también espacio para el juego.