Ópera en concierto semiescenificada
La tragedia de Orfeo y Eurídice es uno de los mitos fundacionales de nuestra cultura. Por eso sigue emocionando aunque pasen los siglos. Cuando Claudio Monteverdi, sin proponérselo (o no del todo), reinventó la ópera para su patrón Vincenzo Gonzaga, eligió una historia donde la música, el amor y la muerte se enlazan de manera dramáticamente implacable. A la trama añadió el de Cremona un sentido del espectáculo del que carecían todos los intentos previos en el género. Hoy como ayer, Orfeo se presenta ante el espectador con la evidencia de un estreno absoluto.