TERRAL 2026
Dos miradas, un mismo latido
Hay encuentros que no se planean, sino que se reconocen. El que reúne a Chano Domínguez y Antonio Reyes en TERRAL 2026 es uno de esos: dos artistas que, desde orillas distintas, han llegado al mismo lugar. Uno viene del piano, el otro del cante. Uno ha viajado por el jazz de Nueva York, el otro ha crecido entre los ecos de Chiclana. Pero cuando se encuentran, lo que suena es una sola conversación: la del flamenco que se sabe antiguo y se atreve a ser nuevo.
Chano Domínguez no necesita presentación para quien haya seguido la evolución del flamenco en las últimas décadas. Pianista de formación clásica y alma jazzística, ha hecho del mestizaje una seña de identidad sin perder nunca el compás. Sus dedos han recorrido los teclados de medio mundo, siempre con la memoria de Cádiz en cada acorde.
Antonio Reyes, por su parte, es de esos cantaores que entran despacio y se quedan para siempre. Su voz tiene el peso de la tradición y la ligereza de quien sabe improvisar sin perder el norte. No necesita alardes: su cante habla solo.
Juntos, ofrecen un repertorio que va de la soleá a la bulería, del tango a la seguiriya, pero todo atravesado por esa libertad que solo dan los años de oficio y el respeto mutuo. No hay artificio: hay dos músicos escuchándose, y eso se nota.
Una hora y media sin intermedio. Tiempo justo para dejarse llevar.