La nueva luz del fado
Lo cierto es que la profundidad del fado ha encontrado en España una audiencia fiel y entusiasta. Carminho representa hoy la versión contemporánea de aquellas voces marcadas por la saudade que llegan desde el país vecino y que nunca han dejado de fascinarnos.
En el caso de la fadista lisboeta, que se presenta ante el público del Teatro de la Maestranza, muchas de sus canciones ya formaban parte del repertorio en directo de Rosalía, con quien además ha colaborado en su último trabajo discográfico. Ambas artistas comparten una idea fundamental: la voluntad de expandir las fronteras de sus respectivas tradiciones musicales sin renunciar a la raíz que las sostiene.
Hija de la cantante Teresa Siqueira, Maria do Carmo de Carvalho Rebelo de Andrade —su nombre completo— ha llevado el fado más allá del barrio de Alfama, donde comenzó a actuar con apenas quince años. Su trayectoria incluye logros destacados como alcanzar el número uno en las listas españolas con su primera colaboración con Pablo Alborán, recibir el Globo de Oro en 2017 por su homenaje a Tom Jobim, o su participación en la banda sonora de Poor Things de Yorgos Lanthimos, que la llevó a una candidatura al Óscar.
Eu vou morrer de amor ou resistir es su trabajo más reciente. Una invitación difícil de rechazar.