La Noche Blanca del Flamenco transforma el centro histórico de Córdoba en un escenario continuo de música, cante y baile flamenco. El evento, que alcanza su 17ª edición, convierte calles, plazas y espacios patrimoniales en puntos de encuentro artístico abiertos al público, prolongando la actividad durante toda la madrugada.
La iniciativa es una de las citas más singulares del calendario flamenco por su carácter descentralizado y su capacidad para integrar el patrimonio monumental con la creación musical en vivo. La programación se distribuye por múltiples espacios urbanos —desde patios señoriales hasta plazas emblemáticas— y reúne a artistas de distintas generaciones en formatos que abarcan desde el flamenco más ortodoxo hasta propuestas de fusión y experimentación contemporánea. Esta diversidad permite que el evento funcione tanto como escaparate de nuevos valores como espacio de reencuentro con figuras consolidadas.
Homenaje a Fosforito
La edición de 2026 rinde homenaje a Fosforito, figura esencial del cante flamenco, reconocido por su dominio de los estilos clásicos, su profundidad interpretativa y una trayectoria que lo sitúa como una de las voces fundamentales del siglo XX. Su legado se asocia a una depuración del cante jondo, a la preservación de los estilos tradicionales y a una influencia determinante en generaciones posteriores de intérpretes, consolidando su papel como referente histórico del flamenco.
Nacido en Puente Genil (Córdoba) en 1932, Fosforito —cuyo nombre real es Antonio Fernández Díaz— desarrolló una carrera que abarca más de siete décadas. Su capacidad para transitar con autoridad por todos los palos del flamenco —desde la soleá y la seguiriya hasta los fandangos y las alegrías— le valió el reconocimiento unánime de la crítica y el público. Fue el primer cantaor en recibir la Llave de Oro del Cante, máximo galardón del género, y su magisterio ha sido reivindicado por figuras como Camarón de la Isla, Enrique Morente o Paco de Lucía. La Noche Blanca del Flamenco recupera su figura no solo como homenaje a su trayectoria, sino como recordatorio de la línea de continuidad que une el cante más puro con las expresiones más innovadoras del flamenco actual.
Un modelo de difusión patrimonial
Más allá de su dimensión festiva, la Noche Blanca del Flamenco opera como un modelo de difusión patrimonial que aprovecha la singularidad urbanística de Córdoba —declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO— para generar una experiencia inmersiva. Los espacios históricos no actúan como meros contenedores, sino que dialogan con la música: la acústica de un patio renacentista, la amplitud de una plaza barroca o la intimidad de una callejuela medieval condicionan la elección de los artistas y los repertorios. Esta simbiosis entre arquitectura y flamenco convierte cada edición en un evento irrepetible, donde el público descubre tanto nuevas voces como rincones de la ciudad que quizá desconocía.
22:30 h – Plaza de las Tendillas
23:30 h – Plaza de San Agustín
00:00 h – Patio de los Naranjos (Mezquita-Catedral de Córdoba)
01:00 h – Torre de la Calahorra (Museo Vivo de Al-Ándalus)
01:00 h – Cine Fuenseca
02:00 h – Plaza del Conde de Priego
02:00 h – Plaza de San Francisco
02:30 h – Plaza de la Corredera
03:30 h – Plaza del Potro
05:00 h – Alcázar de los Reyes Cristianos
21 de junio – Recital Flamenco