El municipio se adentra este otoño en el imaginario del terror de los años 80 con una nueva edición de su celebración de Halloween. Durante tres jornadas, diferentes enclaves del centro de la ciudad cambian de aspecto para recrear un universo inspirado en el cine, la televisión, la música y la estética de una década convertida ya en icono de la cultura popular. La iniciativa, impulsada por el Ayuntamiento tras la buena acogida de la pasada edición, plantea una experiencia dirigida a públicos diversos y aspira, además, a reforzar la llegada de visitantes y el movimiento económico en sectores como la hostelería y el comercio local.
La Plaza del Rey es uno de los grandes focos de la programación, con una ambientación especialmente concebida para la ocasión que envuelve incluso la fachada del Ayuntamiento. En este espacio se ha instalado un gran túnel del terror, diseñado para recibir grupos de visitantes de forma continuada, mientras que distintas calles y plazas del centro histórico acogen pequeñas escenas, performances y personajes caracterizados. La Alameda Moreno de Guerra y la Plaza de la Iglesia se suman a esta transformación con propuestas de animación. Entre las novedades destaca la conversión del Centro de Congresos Cortes de la Real Isla de León en un peculiar videoclub ochentero, cuyo vestíbulo evoca estos establecimientos tan característicos de la época y donde se ofrecen diariamente dos sesiones de cine, una familiar y otra para adultos, acompañadas de una ambientación especial y palomitas para el público.
El público infantil y familiar tiene también su espacio en el parque Almirante Laulhé, que recupera el formato Halloween Kids después de la buena respuesta obtenida el pasado año. Actividades de ocio, posibles mercadillos temáticos y atracciones se combinan con espectáculos de gran formato y musicales en el auditorio durante las tres jornadas.