Una exposición dedicada a recuperar uno de los episodios más singulares de la historia musical de Granada. La muestra propone un recorrido por la tradición musical morisca y los instrumentos que acompañaban sus celebraciones.
En 1526, Granada fue escenario de un encuentro excepcional entre la corte imperial de Carlos V y la tradición cultural de la comunidad morisca. Con motivo de la estancia del emperador y de la emperatriz Isabel de Portugal en la ciudad, se celebraron zambras moriscas en su honor, en las que la música, el canto y la danza desempeñan un papel protagonista. La exposición recupera este episodio a través de los instrumentos musicales vinculados a estas manifestaciones y de los documentos que permiten reconstruir su contexto histórico.
Tras la conquista de Granada, las tradiciones musicales de origen andalusí continuaron formando parte de la vida cultural de la ciudad y llegaron incluso a incorporarse a determinadas celebraciones religiosas promovidas por fray Hernando de Talavera, primer arzobispo de Granada. La muestra pone de relieve así la pervivencia y transformación de estas expresiones musicales en un periodo marcado por el encuentro entre diferentes tradiciones culturales.