El Museo Taurino de Córdoba acoge ‘Manolete, su legado’, una exposición del artista cordobés Antonio Cabello dedicada a la figura de Manuel Laureano Rodríguez Sánchez (1917-1947), Manolete, uno de los toreros fundamentales de la tauromaquia española del siglo XX y IV Califa del Toreo. Su muerte en la plaza de Linares, el 29 de agosto de 1947, convirtió definitivamente su figura en mito y dejó una huella especialmente profunda en Córdoba, su ciudad natal.
La muestra plantea una aproximación alejada del retrato taurino convencional. Cabello construye una particular interpretación de Manolete a través de una singular serie de obra gráfica centrada en su rostro y su imagen, utilizando el color como principal recurso expresivo. El resultado propone una visión contemporánea, intensa e iconoclasta de una figura cuya representación forma parte desde hace décadas del imaginario colectivo cordobés.
Manolete ocupa un lugar central en la historia del toreo moderno. Integrante de la célebre nómina de los cinco Califas de Córdoba junto a Lagartijo, Guerrita, Machaquito y El Cordobés, destacó por un concepto del toreo basado en la sobriedad, la verticalidad, el dominio de los terrenos y una manera de interpretar la faena que ejerció una profunda influencia posterior. El Museo Taurino de Córdoba dedica precisamente uno de sus espacios a estos cinco grandes nombres de la tauromaquia cordobesa.
Sobre esa figura histórica trabaja Antonio Cabello, artista multidisciplinar, fotógrafo, comisario y estudioso de la imagen que mantiene una prolongada relación con la cultura taurina. Su producción incluye retratos, obra gráfica y serigrafías vinculadas a toreros históricos y contemporáneos, y en 2023 presentó en la XVIII Bienal de Fotografía de Córdoba el proyecto ‘Emires y Sultanas. Príncipes del Toreo’, también concebido en torno al universo taurino.
‘Manolete, su legado’ parte así de una figura histórica para trasladarla a otro territorio visual. Frente a la fotografía documental o a la reconstrucción biográfica, Cabello utiliza el retrato y una paleta cromática de gran intensidad para explorar la permanencia de una imagen convertida en símbolo. La exposición establece de este modo un encuentro entre memoria taurina, tradición cordobesa y creación artística contemporánea.
La propuesta adquiere una dimensión especial en el propio Museo Taurino de Córdoba, institución dedicada a conservar y difundir la relación de la ciudad con la tauromaquia. El espacio reúne la memoria de los grandes toreros cordobeses y permite contemplar la nueva interpretación de Cabello dentro del mismo contexto cultural que mantiene viva la figura de Manolete.
La exposición puede visitarse hasta el 28 de febrero de 2027.