La Diputación de Cádiz presenta España oculta, una de las series más emblemáticas de Cristina García Rodero, figura clave de la fotografía contemporánea. Realizadas entre 1974 y 1989, las imágenes recorren la geografía española para documentar fiestas, ritos, celebraciones y costumbres populares que constituyen un valioso testimonio de la memoria colectiva. La propia autora resume el sentido de este proyecto con una frase que ha guiado toda su trayectoria: «La cultura popular hay que conocerla, es la sabiduría de los pueblos a lo largo de los siglos».
La exposición reúne fotografías en blanco y negro tomadas de norte a sur y de este a oeste de España. Su mirada se detiene en manifestaciones de religiosidad, tradiciones festivas y escenas de la vida cotidiana, desde el camino de la Virgen del Rocío o la Semana Santa de Córdoba y Murcia hasta las capas alistanas de Zamora, las celebraciones populares de Navarra, El Jaleo de Menorca o un retrato de un travesti en Trebujena realizado en 1988. Agricultores castellanos, fiestas de Extremadura, Cuenca y numerosos rincones del país completan un mosaico humano que documenta una España en plena transformación sin perder de vista sus raíces.
Cristina García Rodero (Puertollano, Ciudad Real, 1949) desarrolla una trayectoria internacional reconocida con algunos de los principales galardones de la fotografía española. En 2009 se convierte en la primera persona española en ingresar en la prestigiosa agencia Magnum Photos, referencia mundial del fotoperiodismo. Entre sus distinciones figuran el Premio Nacional de Fotografía (1996), la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2005), el doctorado honoris causa por la Universidad de Castilla-La Mancha (2018), la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2019) y el título de marquesa del Valle de Alcudia, concedido por el rey Felipe VI en 2025.
La autora reivindica el valor de la cultura popular como un patrimonio vivo que merece ser conocido, respetado y transmitido a las nuevas generaciones. Durante más de cinco décadas de trabajo ha recorrido pueblos y ciudades buscando imágenes que reflejan la identidad de sus habitantes, llegando incluso a asumir riesgos para conseguir la perspectiva deseada. Sobre Cádiz, García Rodero destaca especialmente su luz, el humor y la hospitalidad de sus gentes, cualidades que, a su juicio, convierten la ciudad en un lugar privilegiado para disfrutar y comprender la riqueza de la cultura mediterránea.