La muestra propone al público acercarse a uno de los episodios volcánicos más relevantes de la historia reciente de España y descubrir cómo la ciencia observa, analiza y acompaña un fenómeno capaz de transformar por completo un territorio. La erupción de La Palma comenzó el 19 de septiembre de 2021 y se prolongó durante 85 días, alterando profundamente el paisaje de la isla. Las coladas de lava destruyeron viviendas, infraestructuras y terrenos agrícolas antes de alcanzar el mar y generar nuevos deltas lávicos. La dimensión del fenómeno despiertó una enorme atención internacional y movilizó a numerosos equipos científicos.
Con 200 m² de superficie expositiva, la exposición llega por primera vez a la Península tras su paso por el Museo de la Ciencia y el Cosmos de Tenerife y el Centro de Interpretación de las Cavidades Volcánicas Caños de Fuego, en La Palma. El recorrido convierte al visitante en testigo directo de la erupción y permite comprender, desde una perspectiva divulgativa y visual, la complejidad de su seguimiento científico. La exposición combina recursos audiovisuales, recreaciones y materiales originales para mostrar cómo tierra, mar y aire se convierten en espacios de investigación durante una crisis volcánica.
La experiencia incluye una réplica caleidoscópica de un tubo lávico por la que puede transitar el público, además de fotografías y vídeos inéditos y diferentes materiales expulsados por el volcán que pueden observarse y, en algunos casos, tocarse. También se recrea el puesto de mando avanzado mediante una carpa inspirada en las instalaciones originales. Entre las piezas más llamativas figuran una roseta oceanográfica de 1,75 metros de altura, empleada para recoger muestras de agua a distintas profundidades; fragmentos de las coladas submarinas recuperados mediante un vehículo operado por control remoto (ROV), y uno de los drones del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES) de Canarias utilizados durante la erupción.
La propuesta se completa con un destacado despliegue audiovisual. Una maqueta de La Palma, de dos metros de longitud y formada por 52 piezas impresas en 3D, permite contemplar mediante videomapping el avance de las coladas, mientras una gran proyección sobre una pared vertical recrea la erupción durante la noche. Comisariada por Inés Pérez Martín, del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC), y por Rubén Naveros Naveiras y Andrea Rodríguez Perdomo, de Museos de Tenerife, Ceniza y lava ofrece una mirada cercana y divulgativa a la erupción de La Palma y pone en valor el trabajo de la comunidad científica ante uno de los grandes fenómenos naturales de nuestro tiempo.