CICLO LOS MARTES DE CASTRIL
La ponencia, a cargo de María Oliva Rodríguez Ariza, catedrática de la Universidad de Jaén, profundiza en las prácticas religiosas de las comunidades íberas a partir de los hallazgos realizados en el Cerro del Castillo. La excavación ha permitido documentar un santuario vinculado al poblado de Tútugi con dos momentos diferenciados de ocupación: uno protohistórico, correspondiente a los siglos VII-VI a. C., y otro del Ibérico Pleno, entre los siglos IV y III a. C. En este último periodo se han localizado miles de recipientes cerámicos, principalmente ollas y cuencos, depositados en una terraza del cerro, evidencias que permiten aproximarse a las ceremonias y ofrendas realizadas en este espacio sagrado.
Los materiales hallados apuntan a rituales en los que se quemaban esencias y se realizaban ofrendas y libaciones antes de romper e inutilizar las vasijas, cuyos restos eran posteriormente depositados junto a cenizas, carbones y semillas. A estas prácticas se sumaban otros objetos de carácter simbólico, como anillos de bronce y elementos de orfebrería en oro. La ubicación del santuario resulta igualmente significativa: se encontraba en una zona abierta y accesible, fuera de los límites físicos de la ciudad, pero estrechamente vinculada a ella y bajo su control político, económico y simbólico. Su carácter periurbano refleja así una forma de concebir el espacio religioso integrada en el entorno de Tútugi y en la vida de su comunidad.