La propuesta escénica, escrita por Ángela Conde, con la supervisión de Alejandra Jiménez-Cascón y dirigida por Montse Rangel, reúne a tres creadoras egresadas de la ESAD de Sevilla en un espectáculo unipersonal que transita entre la comedia y el drama. La obra rinde homenaje a las mujeres invisibles, a madres, abuelas e hijas que cuidan en silencio y callan por miedo, y plantea un viaje desde lo personal hacia lo universal para hablar de memoria, reparación y empoderamiento.
Sobre el escenario, Ángela Conde se desdobla en distintos personajes y da vida a cuatro generaciones de mujeres. La protagonista, Soledad, emprende un viaje entre el pasado y el presente para comprender su historia y enfrentarse a los patrones patriarcales que, generación tras generación, siguen reproduciéndose incluso de manera inconsciente. El texto, la expresión corporal y la creación de personajes se fusionan en una propuesta en la que la ternura, la pasión y la verdad conviven con situaciones de abuso y violencia contra las mujeres. Desde la figura del marido hasta la Iglesia y la complicidad del entorno social, la obra pone el foco en unas agresiones que atraviesan generaciones y que permanecen durante demasiado tiempo bajo el silencio.
El proceso creativo encuentra en el Kintsugi, el arte japonés de reparar piezas de cerámica con resina y polvo de oro, plata o platino, una de sus principales metáforas. Esta filosofía considera que las fracturas y las reparaciones forman parte de la historia de cada pieza y, en lugar de esconderlas, las muestra como parte de su transformación. Todas las mujeres que habito traslada esta idea al terreno humano para reivindicar la capacidad de reconstruirse después del dolor y, sobre todo, la necesidad de mostrar las cicatrices como memoria histórica. La obra convierte así las heridas en testimonio y la memoria en una herramienta de reparación, bajo una premisa que atraviesa todo el espectáculo: contra el silencio, memoria.
La trayectoria de Todas las mujeres que habito avala su recorrido escénico. El espectáculo ha recibido el Premio a la Mejor Actriz en el Festival Frigiliana 2024, el Premio a la Mejor Actriz en el Festival Mar de Plata 2024 y el Premio del Público en el Festival Frigiliana 2024. Además, fue candidata a los Premios Max 2025 en las categorías de Mejor Obra Revelación y Mejor Autoría Revelación. Ahora, tras su paso por el Teatro Infanta Isabel de Madrid y su recorrido por numerosas ciudades españolas, la obra llega a Sevilla para recuperar, a través del teatro, las voces de aquellas mujeres que durante generaciones permanecen invisibles y reivindicar la memoria como punto de partida para construir un futuro diferente.