Coreografía JAN MARTENS Directora de ensayos/asistente artística NAOMI GIBSON Asistentes artísticos/entrenadores STEVEN MICHEL, PIET DEFRANCQ
«Abrid todos los poros a esta joya. Y, sobre todo, no olvidéis respirar.» Así escribió Nieuwsblad en 2014 sobre THE DOG DAYS ARE OVER. Las críticas no exageraban: esta producción supuso el gran salto de Jan Martens, iniciando una amplia gira internacional con más de 100 funciones. En 2025, Jan Martens y GRIP recuperan este exitoso espectáculo con un nuevo elenco.
El fotógrafo estadounidense Philippe Halsman dijo una vez: «Cuando le pides a una persona que salte, su atención se centra principalmente en el acto de saltar y la máscara cae, de modo que aparece la verdadera persona.» Tomando esta idea como punto de partida, Jan Martens utiliza el salto para revelar a la persona que hay detrás del bailarín.
En THE DOG DAYS ARE OVER 2.0, el bailarín se presenta como un intérprete puro, empeñado en alcanzar la perfección. Sometidos a una coreografía compleja, matemática, enérgica y físicamente extenuante, ejecutada con una uniformidad forzada, los ocho bailarines acaban cometiendo errores. Y es entonces cuando sus máscaras caen.
Gracias a su radical propuesta coreográfica, THE DOG DAYS ARE OVER cuestionó la forma en que el público percibe a los bailarines, a los coreógrafos, a los espectadores e incluso las políticas culturales de la época. Diez años después, esas preguntas siguen siendo plenamente vigentes ante las actuales tendencias políticas y sociales: ¿Dónde está la delgada línea que separa el arte del entretenimiento? ¿Quiénes somos como público cuando contemplamos el sufrimiento de los bailarines desde la butaca como si asistiera a una corrida de toros? ¿Es la danza contemporánea un tipo de striptease para las élites? La obra invita al espectador a cambiar de posición: de ser un receptor pasivo de la experiencia a convertirse en alguien que reflexiona activamente sobre ella.