Una obra de teatro de carácter interactivo plantea una historia ambientada en una mansión aislada donde siete desconocidos coinciden en un fin de semana que pronto deriva en una sucesión de sospechas, traiciones y crímenes. El desarrollo de la trama se articula en torno a los secretos de cada personaje y a la figura del anfitrión, que impulsa un juego narrativo destinado a desvelar la verdad oculta tras los acontecimientos.
La propuesta incorpora un componente participativo en el que el público adquiere un papel activo en la resolución del misterio, influyendo en el desenlace al señalar al posible responsable. A través de una mezcla de humor, elementos musicales y sátira social, la obra construye una reflexión sobre la exposición mediática y la cultura de la fama, integrando distintos lenguajes escénicos bajo una estructura dinámica y cambiante.