Ella está en shock. Su hija de quince años acaba de confesarle que no es una chica; sino que es un chico. Ya no será más Alejandra, será quien realmente es: Alex. La terapia, los grupos de sensibilización, nada es suficiente para aceptar el hecho de que su hija ya no será más su hija y la negación, la resistencia y la frustración se abren paso desde el dolor que provoca el cambio. Sin embargo, todo gira cuando la policía llega a casa acusando a Alex de abuso sexual. Este hecho inesperado le hará emprender una frenética carrera para intentar comprender a su hijo y protegerle frente a todo aquello que quiere arrinconarle, destruirle y robarle su identidad y sus derechos.
La compañía granadina Histrión Teatro, con más de treinta años de trayectoria, vuelve a confiar en el talento de la dramaturga y directora María Goiricelaya, tras Nevenka. Goiricelaya pone en escena esta nueva propuesta que, basándose en un hecho real en Reino Unido, reflexiona sobre el fraude de género y la aceptación de las personas trans en los núcleos familiares. «Dysphoria es una nueva vuelta de tuerca más de Gema Matarranz, la grandísima actriz afincada en Granada, con María Goiricelaya en la dirección y la dramaturgia. No nos esperábamos tanto ni tan bueno», Andrés Molinari (Ideal de Granada)