CIRCUITO ANDALUZ DE PEÑAS FLAMENCAS
Luis Malena lleva en la voz una parte de la historia del flamenco de Lebrija. Nacido en esta localidad sevillana en 1970, es hijo del maestro Curro Malena y descendiente de una amplia estirpe de artistas vinculados al cante gitano, entre ellos Antonio ‘El Maleno’, María Carrasco, Curro Cajón, Malena Amaya, José Carrasco ‘El Canario’ y Josefa Peña ‘La Rumbilla’. Sus raíces familiares se extienden además hasta importantes sagas del flamenco jerezano, como los Sordera y los Zambos, y hasta la figura de José Mercé.
Su relación con el cante comenzó desde niño, casi como un juego compartido con su abuela María, madre de Curro Malena, que le enseñaba a cantar por bulerías. En casa y junto a su padre fue descubriendo un universo en el que el flamenco formaba parte de la vida cotidiana. Por allí pasaban figuras como Juan Peña ‘El Lebrijano’, Pedro Peña, Miguel Funi, Pedro Bacán o Parrilla de Jerez, mientras los festivales a los que acompañaba a su padre le permitían escuchar a maestros como Antonio Mairena, Terremoto, Chocolate, La Paquera de Jerez o Pansequito. Aquellas experiencias despertaron en él una profunda curiosidad y respeto por las distintas formas de entender el arte flamenco.
Con apenas 14 años comenzó a trabajar junto a Curro Malena, encargándose de los coros y las palmas, y en 1992 se incorporó como cantaor al espectáculo Chachipén. A partir de entonces inició también una trayectoria internacional que le llevó a actuar en países como Suiza, Francia y Bélgica. Su carrera incluye participaciones en grandes citas y festivales flamencos, entre ellos la Bienal de Sevilla, la Fiesta de la Bulería de Jerez y la Caracolá de Lebrija, además de propuestas como Malenísimo, espectáculo dedicado a homenajear la figura de su padre. También ha formado parte de circuitos como Flamenco Viene del Sur y diferentes programaciones de peñas y festivales andaluces.
En 2021 publicó Mira a las estrellas, trabajo que presentó posteriormente en distintos escenarios andaluces. Su propuesta artística parte de una concepción del flamenco como espacio para expresar sentimientos y emociones profundamente arraigados. En su cante conviven tonás, bulerías, soleares, romances y cantiñas, siempre con una mirada hacia la tradición y el legado recibido. Luis Malena recoge esa herencia, la transforma y la devuelve al presente con una voz en la que permanece vivo el recuerdo y la esencia del cante de Curro Malena.