El ruso Ígor Stravinsky se hizo mundialmente famoso gracias al polémico estreno de su Consagración de la primavera, pero más allá de la polémica, esta composición fue revolucionaria en muchos aspectos: desde la concepción musical hasta la influencia en la danza. Y es que en Stravinsky encontramos todas las vanguardias musicales del siglo XX, pero sin renunciar a la tradición.