Guadalupe Plata, el aclamado grupo de Úbeda (Jaén), se adentra en un terreno experimental con Cantes Malditos, un proyecto que une el flamenco con el blues más sombrío. La colaboración entre Pedro de Dios, guitarrista de la banda, y el cantaor granadino Antonio Fernández, da como resultado una propuesta única: un encuentro casi simbiótico entre dos géneros tan distantes y, a la vez, tan cercanos en su profundidad emocional.
El sonido característico de Guadalupe Plata, con su blues pantanoso cargado de efectos eléctricos, slides y ruidos, se fusiona a la perfección con el cante de Fernández, creando una atmósfera densa y cargada de sentimiento. En este proyecto, el flamenco y el blues se encuentran en un espacio oscuro, sin lugar para la alegría, solo para la pena y el dolor, como bien refleja la selección de cantes elegidos.
Desde la zambra inicial hasta la fúnebre milonga final (como “La hija de Juan Simón”), el espectáculo lleva al público por un viaje emocional de lamento y desgarradora belleza. El tema “A ese coche funeral”, un antiguo fandango, evoca también un episodio histórico que aún resuena en la memoria colectiva.
Cantes Malditos no solo es una fusión de géneros, sino una reflexión profunda sobre el dolor, la pena y la memoria, ofreciendo un espectáculo único para los amantes del flamenco y el blues más visceral.