Entre la oscuridad de la distorsión y la intimidad de una balada, el cantante encuentra el espacio para seguir transformándose. El artista indo-canario construye una propuesta que escapa a las etiquetas y transita entre la música negra, el trap y la electrónica alternativa, del rage a las composiciones de guitarra y voz. Esa naturaleza transversal, siempre abierta a la experimentación, convierte su música en un territorio de contrastes donde conviven diferentes formas de entender los sonidos contemporáneos. Tras una trayectoria marcada por el autodescubrimiento y la honestidad, el artista consolida esta identidad con BROWN BOY (2023), un trabajo que cruza la herencia cultural hindú con sonoridades industriales y que se traduce también en una creciente conexión con el público, con una gira de salas que cuelga el cartel de sold out y colaboraciones junto a artistas como Quevedo, Cruz Cafuné o Ralphie Choo.
Después de una etapa de exploración sonora con lanzamientos como nené o mykonos 2007, Abhir presenta ahora ULTRASWAN, su proyecto más ambicioso, que vio la luz el 22 de mayo. El álbum gira alrededor de una dualidad que atraviesa tanto su sonido como su imaginario: lo «ULTRA», asociado a la agresividad, la oscuridad y la distorsión, frente a lo «SWAN», ligado a la intimidad, la luz y las baladas de amor. En el centro aparece la figura del cisne como símbolo de una transformación personal y artística, una imagen que resume el tránsito hacia una nueva etapa sin abandonar el espíritu de riesgo que caracteriza su trayectoria.
Esta nueva arquitectura sonora toma forma en piezas como «Glasgow», «Aguardiente» y el reciente «Plié Relevé», adelantos de un universo en el que los graves y la contundencia conviven con una sensibilidad melódica más refinada. Con ULTRASWAN, Abhir amplía los márgenes de su propio lenguaje y refuerza una concepción de la música entendida como espacio de búsqueda permanente, donde la experimentación no está reñida con la capacidad de conectar con una audiencia amplia. El resultado es una propuesta que mira hacia nuevos territorios sonoros mientras consolida la identidad de un artista dispuesto a convertir cada cambio de piel en una nueva forma de creación.