Roquetas celebra sus fiestas en honor a la Virgen del Rosario, patrona del municipio, con un programa que combina propuestas para todos los públicos y que incluye conciertos, actividades deportivas, desfile de carrozas, casetas y atracciones. Más allá de la programación actual, estas celebraciones conservan la memoria de antiguas costumbres populares vinculadas especialmente a El Puerto, donde las fiestas de Santa Ana acogían una de las tradiciones más singulares: la conocida como fiesta de ‘El Botillo’, un encuentro vecinal que reunía a familias y pescadores en torno a la gastronomía, el vino y la música.
El origen de esta celebración se encontraba en un gran botillo de madera que se llenaba de vino de Albuñol y que era sufragado por la Comisión de Festejos y por las aportaciones de los pescadores. Entre estas contribuciones se encontraba la denominada ‘Muerta’, una parte del importe obtenido por las capturas que se reservaba para afrontar los periodos de mal tiempo y que, con motivo de esta fiesta, se destinaba a comprar vino y tapas. La celebración tenía un marcado carácter comunitario: las familias se congregaban alrededor del botillo y compartían los platos que llevaban de sus propias casas, con el pescado como gran protagonista. Bonitos, pulpo, balaor, anchoas en salazón o en vinagre y caballa salada formaban parte de un menú profundamente ligado a la tradición marinera de la localidad.
La jornada transcurría en un ambiente festivo que encontraba en el flamenco otro de sus principales atractivos. Los mejores cantaores ponían música al encuentro y, al calor del vino, las voces y las reuniones familiares contribuían a crear una celebración genuinamente popular. La tradición de El Puerto terminó dejando su huella en las fiestas de la Virgen del Rosario de Roquetas, donde la Comisión de Festejos incorporó durante un tiempo esta particular fórmula de convivencia. Con los años, aquella costumbre desapareció para dar paso a nuevas formas de celebración, entre ellas la actual Fiesta del Mediodía, pero su recuerdo permanece como parte de la memoria festiva y marinera del municipio.