La Galería Isabel Hurley acoge una nueva propuesta expositiva del artista Chema Cobo, en un proyecto que trasciende los límites tradicionales de la pintura para adentrarse en un territorio donde imagen y lenguaje se entrelazan de forma inseparable. Bajo un planteamiento conceptual, la muestra despliega un conjunto de obras en las que la palabra —visible, sugerida o fragmentada— actúa como elemento estructural, tensionando la relación entre lo que se ve y lo que se lee. Lejos de ofrecer una narrativa cerrada, el recorrido plantea una experiencia abierta que interpela al espectador como lector activo, invitándolo a reconstruir significados en ese espacio intermedio entre lo visual y lo textual.
Comisariada por Francisco Ramallo, la exposición se configura como un ensayo curatorial que articula un sólido marco teórico a partir de referencias filosóficas y literarias. En este contexto, la pintura de Cobo se presenta como un dispositivo de pensamiento en el que la escritura no solo acompaña, sino que redefine el campo pictórico, generando una suerte de iconotexto donde las fronteras entre disciplinas se diluyen. El resultado es una propuesta de alta densidad conceptual que sitúa la práctica artística en diálogo con la tradición intelectual occidental, al tiempo que cuestiona los mecanismos contemporáneos de percepción, lectura e interpretación.