La Galería Haurie acoge una nueva propuesta expositiva del artista Pepe Cano, quien despliega un conjunto de obras en técnica mixta donde la mirada se erige como eje conceptual y motor narrativo. La muestra articula un recorrido en el que la figuración, tratada desde un enfoque expresivo, interpela directamente al espectador, situándolo en un espacio de ambigüedad entre quien observa y quien es observado. Esta inversión del punto de vista, lejos de ser un mero recurso formal, se convierte en una reflexión sobre la naturaleza misma de la percepción y el papel activo del público en la experiencia artística contemporánea.
El trabajo de Cano destaca por una cuidada construcción material en la que las superficies adquieren protagonismo a través de la superposición de capas, texturas y veladuras que aportan densidad visual y una notable cualidad casi táctil. Las piezas, de formatos diversos, configuran un discurso coherente en el que cada retrato funciona como un dispositivo autónomo de diálogo, pero también como parte de un entramado mayor que cuestiona los límites entre representación e implicación emocional. En este sentido, la propuesta no solo reafirma la solidez de la trayectoria del artista, sino que también se inscribe en una línea de investigación plástica que invita a reconsiderar los modos de mirar en el contexto actual.