Cocinero de cuna, es uno de los primeros nombres propios de una generación de chefs que ha ayudado a llevar a la élite nacional la gastronomía malagueña. José Carlos García aúna el respeto a la tradición, el amor por la técnica y el clasicismo, con una dosis de atrevimiento e innovación, que no duda en aplicar a sus platos, un auténtico viaje por los sabores de Málaga en una auténtica experiencia gastronómica.
Su nombre está ligado al proyecto familiar de Café París, referencia gastronómica en Málaga desde 1979. Con el Restaurante José Carlos García, situado en el Muelle Uno de Málaga y con una Estrella Michelín y dos Soles Repsol, marcó distancia y emprendió su proyecto personal, empezando a colocar a Málaga en el mapa de la alta cocina
José Carlos García se colgó muy pronto el delantal de chef, comenzando su andadura en la gastronomía gracias al negocio familiar. Ya lleva ya más de 25 años entre fogones.
Estudió cocina en la Escuela de Hostelería de la Cónsula y, más tarde, salió para aprender diferentes técnicas en los fogones de los grandes maestros como Martín Berasategui o Joan Roca en varias ciudades europeas.
Es un enamorado del producto local de temporada trabajado con técnicas innovadoras, y aplica en sus platos todo lo que le inspira y descubre en sus viajes por todo el mundo aunando tradición e innovación.
Su propuesta culinaria desafía el recetario tradicional con técnica, sensibilidad y pequeñas dosis de irreverencia, lo que él mismo define como “una forma libre de entender la cocina, con carácter y emoción”. Su cocina es un reflejo de su personalidad: fiel a sus raíces, respetuosa con la herencia familiar y en constante evolución.
Situado en el Puerto de Málaga, en el barrio de La Malagueta, el Restaurante José Carlos García desafía con técnica y un poco de atrevimiento el recetario andaluz. Su carta mira, indudablemente, al mar y se basa en el producto autóctono de la lonja o mercado añadiendo, como el propio chef, dice, «un toque de rock & roll».