¿Qué construye nuestra identidad? ¿Qué ocurre cuando deseo, ambición, miedo, amor, poder o culpa entran en conflicto? ¿Qué nos hace humanos?
Los participantes investigarán materiales presentes en Shakespeare para transformarlos en acción escénica y explorar qué sucede cuando el actor atraviesa el conflicto desde el cuerpo, la imaginación y la relación.
Metodología
El trabajo se articula sobre tres motores fundamentales:
Impulso. Toda acción nace de una necesidad. El trabajo parte del cuerpo, la imaginación y la disponibilidad para activar un comportamiento escénico vivo.
Conflicto. Shakespeare funciona como detonador. Deseo, poder, celos, violencia, amor y pérdida aparecen como materiales desde los que activar la tensión dramática y convertirla en motor principal de la escena.
Relación. La escena sucede entre actores: escuchar, modificarse, responder, sostener la tensión y construir presente.