“Torrente, presidente” presenta a José Luis Torrente en una nueva etapa de su decadencia vital, en la que el personaje vuelve a situarse en el centro de una sátira política y social marcada por el humor grosero y la caricatura extrema.
La historia arranca con Torrente encarcelado tras sus anteriores desastres, desde donde observa y manipula el contexto político que se abre a su alrededor. En ese entorno detecta una oportunidad para regresar al poder y reorganiza su entorno de forma caótica, impulsado por su oportunismo habitual.
A medida que avanza la trama, Torrente se vincula a dinámicas electorales y mediáticas que parodian el sistema político, transformando su figura en la de un aspirante a líder con escasas competencias pero gran capacidad de manipulación.
La película mantiene el tono característico de la saga, basado en la exageración, la crítica satírica y la construcción de un universo donde el absurdo se convierte en motor narrativo.